domingo, 25 de noviembre de 2012

El motor de mi vida


  24-11-2012  José María  Montiel
Hoy, primer partido al que no he podido asistir, he tenido a un enviado muy especial y muy a mi pesar.
Sí, el apellido Montiel faltaba hoy de las alineaciones del Juventud Deportiva Bormujos. 
A la obligada de su padre, por razones profesionales que todos conocéis, se ha unido hoy la baja de Álvaro; un disco de su columna que no se cree en el cuerpo que está viviendo ha asomado su cabeza por su quinta lumbar haciendo frenar, en seco, el ímpetu, el espíritu, el pundonor y la ilusión del que lo porta, una lesión impropia de esta edad que le hará perderse algunas jornadas. 
Pensaba que cuando uno era más maduro de lo normal solo afectaba a su personalidad pero parece que también lo sufren sus bien cimentadas estructuras. 
En cualquier caso siento un tremendo orgullo de tu entereza Alvaro, de que seas útil en la vida aún resignando a aparcar lo que más te gusta y orgulloso de que le hayas puesto ese pedazo de vendaje en la mano a Cayetano y hayas transmitido a tus compañeros el apoyo cercano del que sin lugar a dudas es de los que más viven y entienden este deporté, ¡ánimo!

Y tras la obligada mención al motor de mi vida, único motivo por el cual aparezco aquí cada jornada, paso a transcribir lo que ha dado de sí el partido de hoy. 
Partido muy igualado en un campo indigno para la práctica deportiva de unos jóvenes contribuyentes donde es más probable que salgan agricultores a que salgan futbolistas, pero como las excusas son para los malos, dejaremos sólo ese detalle para que tomen nota quienes tengan en sus manos arreglarlo.
 Empezamos mal de inicio, en nuestra alineación faltaba también el que da alegría a nuestro equipo, el que es capaz de sacarse algo distinto de la chistera, Guillermo, hoy le tocaba cumplir con el derecho, no suyo, por supuesto y emigró. Su baja fue bien cubierta por Alex, obligado este año, a ser el versátil del equipo. Fueron pasando los minutos y llegando ocasiones para nosotros que no pudimos materializar y de podernos ir al descanso con un cero tres, cumplimos una máxima en fútbol que certifica que el que perdona, lo paga. 
Tras la reanudación el partido se convirtió en un ir y venir de ambos equipos pero la ventaja inicial hizo estéril nuestra remontada, que hubiera sido épica y que hubiese tenido un nombre propio DAMIÁN, ..."yo juego de delantero"..., me decía, ahora puedo corroborarlo, ¿tienes gol?, eres delantero, enhorabuena.

La semana que viene nos visita uno de nuestra liga, el segundo equipo del Mairena recorrerá los escasos tres km que nos separan para intentar llevarse los tres puntos que podrían sabernos a gloria.  Prepararemos el partido para intentar lograr la primera victoria en nuestro campo y colocarnos a la cabeza de este pelotón de cola en el que sigo confiando que abandonaremos definitivamente antes de que comience la segunda vuelta.

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