Si estuviera en un equipo profesional,
mis crónicas serían pasaporte directo a un boicot de mis jugadores para
cesarnos, porque decir aquí las razones por la que hemos perdido, si éstas son
imputables a los jugadores, es razón suficiente para estar sentenciado.
Pero resulta que no somos
entrenadores, somos educadores, y en cada partido damos el cien por cien de
nuestro esfuerzo en enseñar una nueva lección para la vida a través del fútbol.
Ayer, antes del partido hicimos un ejercicio práctico de compromiso en el que cada jugador tenía que escribir lo que esperaba de sus compañeros. Me sorprendió ver las respuestas, eran coherentes y acertadas.
Ayer, antes del partido hicimos un ejercicio práctico de compromiso en el que cada jugador tenía que escribir lo que esperaba de sus compañeros. Me sorprendió ver las respuestas, eran coherentes y acertadas.
Me tranquilizó, pero aún
así, insistí en la importancia del choque diciéndoles que durante la vida se
les van a presentar muchísimos duelos en los que sólo pueda quedar uno, y que
era importante que ese uno fuésemos nosotros.
Pero no lo fuimos, y estaba claro que quizás
no mereciéramos serlo ,y de ahí mi crítica.
No lo merecimos porque el
sumatorio de pequeños detalles hacen que las contiendas se decidan; porque el
que llega tarde a una cita puede perder un avión hacia su futuro; porque el que
olvida sus armas puede no tener defensa; porque el que no está atento a su
familia, termina perdiéndola; porque el que no practica no mejora; porque así
no se pierde un partido, se pierde uno oportunidad de crecer y por eso no
crecemos; por nuestra falta de compromiso, de actitud, de concentración.
Y no os llevéis a engaño
que esto no es sólo fútbol, fútbol es si te gana el Huévar porque son mejores
que tú y tengas que rendirte a la evidencia, pero el BetisSevilla no, en la
tabla, no.
Llegaba con los mismos
puntos, pero con actitud, con una disposición táctica en el campo fruto de un
aprendizaje, y aunque tuvimos nuestras oportunidades, ellos también las
tuvieron, tantas que descubrimos la mejor versión de nuestro portero Jesús. Pero
nos metieron dos goles casi iguales a balón parado, las dos por el mismo sitio
y eso no es otra cosa que fruto de la falta de concentración.
Nosotros seguiremos trabajando para que alguno de vosotros aprovechéis nuestras humildes enseñanzas, y seguiré utilizando ésta ventana para hablar maravillas de mis jugadores cuando así lo merezcan, pero cuando se den partidos como los de ayer, criticaré vuestra actitud.
Nosotros seguiremos trabajando para que alguno de vosotros aprovechéis nuestras humildes enseñanzas, y seguiré utilizando ésta ventana para hablar maravillas de mis jugadores cuando así lo merezcan, pero cuando se den partidos como los de ayer, criticaré vuestra actitud.
Porque os lo advertí y
desgraciadamente se dio todo tal y como dije que podía pasar ¿será la
experiencia? No sé, pero por si os sirve de ayuda, el próximo pulso que tengas
en tu vida, G A N A L O, y recuerda que desgraciadamente sólo puede quedar uno.
Sé tú.
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